Cuando la vida acaba de súbito, lo único que queda es un millón de interrogantes
¿Por qué lo hizo? ¿Por qué acá? ¿Por qué a esta hora?
¿Se levanta uno planificando su propia muerte, diciéndose "hoy, en el receso entre las dos clases, subo al 10mo y veo si tengo la suerte de que la terraza esté abierta para botarme"?
¿O es solo una conjunción entre la depresión, la mala suerte de tener el acceso libre y la soledad de no haberse encontrado con nadie que la detuviera?
Hoy cuando bajé a ver lo que había pasado, mi único pensamiento era : "por Dios que no sea de psicología". No la reconocí, pero tampoco los conozco a todos. Ni creo que la reconocería si viera una de esas fotos lindas que nos dan para su carpeta o ponen en el face, en la que todos sonríen y están guapos. Lo que ví fue un cuerpo que parecía un muñeco descompuesto, unos ojos vacíos de vida enmarcados en cabellos chureados, sangre desparramada por toda la piel blanca salpicada de pecas. Entendí inmediatamente que estaba muerta. ¿Por qué los médicos se ensañaban en reanimarla? Sus pies se movían pero no era nadie, era el efecto del masaje. Si alguien se hubiera detenido a ver sus ojos habría entendido que hace tiempo que lo que hacía humana a esa persona había abandonado el lugar.
La gente se agolpaba y me entraron unas ganas enormes de llorar. ¿Qué importa si se trataba o no de alguien de Psicología? Hoy una hija, una amiga, una hermana, una prima, una alumna... no regresará a casa. Una familia, unos amigos, unos hermanos, unos profesores... dejarán para siempre de interactuar con una persona.
¿Quién eras tú? ¿Alguien pudo ayudarte y no lo hizo? ¿Nos tornamos invisibles a tí, a tu dolor?
Espero que hayas conseguido la paz.
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