martes, 14 de julio de 2015

5 pasos para superar una ruptura dolorosa



Si me estás leyendo, seguro formas parte del contingente que después de una ruptura no sabe cómo curarse la herida y se deprime ante cada canción de amor, o echa pestes cada que ve una pareja abrazada románticamente y besuqueándose en un lugar público. Seguro que te atormentas cada vez preguntándote ¿por qué ellos y no yo ? y te tortura el no saber nada de tu ex. Tal vez merodeas por su casa o su trabajo o acosas a sus amigos para conocer detalles de cómo está. O te has vuelto un maestro del stalking digital avanzado chequeando sus perfiles de redes sociales…


Antes de explicarte cómo superar una ruptura debo aclarar ciertas cosas sobre la relación  que explican cómo, sin que te percataras, te encontraste en esta situación que se asemeja a un pozo sin fondo, o a un enredo tremendo que te sigue atando , o a un pantano de arenas movedizas _ bueno, creo que me entiendes J_

Para entender lo que te pasa lo primero que debemos hacer es analizar tu relación. La magnitud de la herida es directamente proporcional a la magnitud del amor… Suena a frase cursi de twitter amateur pero creo que, desde un punto de vista psicológico, podemos darle una lectura que sirve para que entiendas lo que realmente esto implica. Detrás de una gran herida de amor, contrariamente a lo que piensas, no hay una persona magnífica que despertó tu amor. En realidad tú MAGNIFICASTE a la persona y la convertiste en alguien maravilloso a quien entregaste la llave de tu equilibrio emocional. Como dice mi amiga Sandri… tu ex no es el culpable: eres tú. Así que deja de quejarte echándole la culpa al otro, mírate al espejo y admite la primera verdad: tú  magnificaste a esa persona y le diste algo que no le pertenecía, por ende eres el verdadero responsable de la situación en la que te encuentras.


La segunda verdad que debes admitir antes de poder aplicar mis consejos prácticos es la siguiente: nadie te ha roto el corazón, tú te lo estás rompiendo día a día con tu actitud frente a los hechos. Tu ex a lo sumo le dio una mega patada, lo aplastó, lo estrujó como a una factura de consumidor final y lo lanzó al basurero. Pero ¿ROMPERLO????? No exageremos; hasta en las peores historias de amor, esas en las que uno se “engancha” como un pez al anzuelo, salimos feamente desgarrados, pero rotos no. ¿Por qué puntualizo esto? Porque para rehacer un corazón roto no hay cirujanos. Pero para un desgarro… hay miles de soluciones. Desde el mertiolate y la curita hasta el cirujano plástico. Y así cómo eres tú el que decide hurgar en la herida, tú puedes curarla.

Habiendo entendido estas dos grandes verdades (que todo tiene que ver con tu actitud frente a la relación y tu actitud frente a la ruptura ), podemos pasar a los cinco pasos para superar una ruptura dolorosa:

Paso 1.- Mira las cosas objetivamente: la ruptura no vino de la noche a la mañana. Vino después de días, semanas, meses, años de desgaste de la relación. La ruptura es sólo el epílogo de un libro que tal vez tuvo buenos párrafos, en el mejor de los casos buenos capítulos, pero cuya historia globalmente debió ser bastante mala puesto que terminó tan feamente.

Paso 2.- No te aferres  al recuerdo: borra todo lo relacionado a los “buenos momentos”. Sí, me refiero a esas fotos juntos en lugares bonitos, el peluche del 2do aniversario, las cartas, correos, chats, videos, notitas, magnets, TODO. No escuches música triste, no merodees en los lugares a los que solías ir con él/ella. Estos recuerdos solo reavivarán en ti la nostalgia de lo bueno y puedes comenzar a magnificar estos momentos haciendo que distorsiones la historia y que sigas sufriendo.

Paso 3.- No odies a tu ex, des-précialo: Un hombre muy sabio, Eduardo Punset, dice que la antítesis del amor no es el odio, sino el desprecio”. Cuando odias a alguien es como cuando lo amas,  sigues enganchado a él emocionalmente, pendiente de su presente y de su futuro, de sus logros y fracasos. No se trata tampoco de  “despreciarlo” en el sentido del desdén más crudo, sino solo que lo des-precies… es decir que le quites ese valor extra que le diste con tus ojos de amor. 

Paso 4.- Vuélvelo a ver. (Sí, pero  sólo cuando hayas dado los 3 primeros pasos). Esto te permitirá constatar cómo es en realidad, apreciarlo en su verdadera naturaleza. Seguro que descubrirás a un ser como otros, con defectos que eran mucho más graves que lo que querías ver, con virtudes menos virtuosas, etc… Pocas personas resultan ser igual de magníficas una vez que las vemos sin la venda del sentimiento. 

Paso 5.- Rodéate de cosas buenas.  De amor, pero del verdadero: el de tus amigos, de tus padres, de tus hijos, de tus sobrinos. De música buena, no de esas canciones lastimeras de cantantes que hacen apología al masoquismo relacional. De libros, muchos y variados. De películas interesantes, de paseos al aire libre, de paisajes magníficos, de flores… hay tantas y tantas cosas bellas por ver y vivir, que es una pérdida de vida estar clavado frente a un pantalla stalkeando la de otro.


Hay algo también muy importante, pero no quise ponerlo como un paso más, por que es como quien diría “un eje transversal”: Focalízate en ti. Estoy segura que durante tu relación te focalizaste tanto en ser “la mujer/ el hombre de su vida” que te quedaste sin vida en el intento. Haz un inventario de lo que tu ex ganó con la relación y no de lo que perdiste tú en ella. Eso que él/ella ganó, eso te lo debes tú a ti ahora.

¿Crees que hay algo de razón en lo que acabas de leer? Si es así ¡no esperes más! Ponle “manos a la obra” y constrúyete una nueva historia.

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