Si me
estás leyendo, seguro formas parte del contingente que después de una ruptura no sabe cómo curarse la herida y se deprime ante cada canción de amor, o echa
pestes cada que ve una pareja abrazada románticamente y besuqueándose en un
lugar público. Seguro que te atormentas cada vez preguntándote ¿por qué ellos y
no yo ? y te tortura el no saber nada de tu ex. Tal vez merodeas por su
casa o su trabajo o acosas a sus amigos para conocer detalles de cómo está.
O te has vuelto un maestro del stalking digital
avanzado chequeando sus perfiles de redes sociales…
Antes
de explicarte cómo superar una ruptura debo aclarar ciertas cosas sobre la
relación que explican cómo, sin que te percataras, te encontraste en esta
situación que se asemeja a un pozo sin fondo, o a un enredo tremendo que te
sigue atando , o a un pantano de arenas movedizas _ bueno, creo que me entiendes
J_
Para entender lo que te pasa lo primero que debemos hacer es analizar tu relación. La magnitud de
la herida es directamente proporcional a la magnitud del amor… Suena a frase
cursi de twitter amateur pero creo que, desde un punto de vista psicológico,
podemos darle una lectura que sirve para que entiendas lo que realmente esto
implica. Detrás de una gran herida de amor, contrariamente a lo que piensas, no
hay una persona magnífica que despertó tu amor. En realidad tú MAGNIFICASTE a
la persona y la convertiste en alguien maravilloso a quien entregaste la llave
de tu equilibrio emocional. Como dice mi amiga Sandri… tu ex no es el culpable:
eres tú. Así que deja de quejarte echándole la culpa al otro, mírate al espejo
y admite la primera verdad: tú
magnificaste a esa persona y le diste algo que no le pertenecía, por
ende eres el verdadero responsable de la situación en la que te encuentras.
La
segunda verdad que debes admitir antes de poder aplicar mis consejos prácticos
es la siguiente: nadie te ha roto el corazón, tú te lo estás rompiendo día a
día con tu actitud frente a los hechos. Tu ex a lo sumo le dio una mega patada,
lo aplastó, lo estrujó como a una factura de consumidor final y lo lanzó al
basurero. Pero ¿ROMPERLO????? No exageremos; hasta en las peores historias de
amor, esas en las que uno se “engancha” como un pez al anzuelo, salimos feamente
desgarrados, pero rotos no. ¿Por qué puntualizo esto? Porque para rehacer un
corazón roto no hay cirujanos. Pero para un desgarro… hay miles de soluciones.
Desde el mertiolate y la curita hasta el cirujano plástico. Y así cómo eres tú
el que decide hurgar en la herida, tú puedes curarla.
Habiendo
entendido estas dos grandes verdades (que todo tiene que ver con tu actitud frente a la relación y tu actitud frente a la ruptura ),
podemos pasar a los cinco pasos para
superar una ruptura dolorosa:
Paso 1.- Mira las cosas objetivamente: la ruptura no vino de la noche
a la mañana. Vino después de días, semanas, meses, años de desgaste de la relación.
La ruptura es sólo el epílogo de un libro que tal vez tuvo buenos párrafos, en
el mejor de los casos buenos capítulos, pero cuya historia globalmente debió
ser bastante mala puesto que terminó tan feamente.
Paso 2.- No te aferres al recuerdo: borra todo lo relacionado a los
“buenos momentos”. Sí, me refiero a esas fotos juntos en lugares bonitos, el
peluche del 2do aniversario, las cartas, correos, chats, videos, notitas,
magnets, TODO. No escuches música triste, no merodees en los lugares a los que solías
ir con él/ella. Estos recuerdos solo reavivarán en ti la nostalgia de lo bueno
y puedes comenzar a magnificar estos momentos haciendo que distorsiones la
historia y que sigas sufriendo.
Paso 3.- No odies a tu ex, des-précialo: Un hombre muy sabio, Eduardo
Punset, dice que “la antítesis del amor no es el odio, sino
el desprecio”. Cuando odias a alguien
es como cuando lo amas, sigues
enganchado a él emocionalmente, pendiente de su presente y de su futuro, de sus
logros y fracasos. No se trata tampoco de “despreciarlo” en el sentido
del desdén más crudo, sino solo que lo des-precies… es decir que le quites ese
valor extra que le diste con tus ojos de amor.
Paso 4.- Vuélvelo a ver. (Sí, pero sólo cuando
hayas dado los 3 primeros pasos). Esto te permitirá constatar cómo es en
realidad, apreciarlo en su verdadera naturaleza. Seguro que descubrirás a un ser como
otros, con defectos que eran mucho más graves que lo que querías ver, con
virtudes menos virtuosas, etc… Pocas personas resultan ser igual de magníficas
una vez que las vemos sin la venda del sentimiento.
Paso 5.- Rodéate de cosas buenas. De amor, pero del
verdadero: el de tus amigos, de tus padres, de tus hijos, de tus sobrinos. De
música buena, no de esas canciones lastimeras de cantantes que hacen apología
al masoquismo relacional. De libros, muchos y variados. De películas
interesantes, de paseos al aire libre, de paisajes magníficos, de flores… hay
tantas y tantas cosas bellas por ver y vivir, que es una pérdida de vida estar
clavado frente a un pantalla stalkeando la de otro.
Hay algo también muy
importante, pero no quise ponerlo como un paso más, por que es como quien diría
“un eje transversal”: Focalízate en ti. Estoy
segura que durante tu relación te focalizaste tanto en ser “la mujer/ el hombre
de su vida” que te quedaste sin vida en el intento. Haz un inventario de lo que
tu ex ganó con la relación y no de lo que perdiste tú en ella. Eso que él/ella
ganó, eso te lo debes tú a ti ahora.
¿Crees que hay algo de
razón en lo que acabas de leer? Si es así ¡no esperes más! Ponle “manos a la
obra” y constrúyete una nueva historia.
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