Crecer a veces es auparse
sin ningún cordón...
Yo crecí así. Entre mi
hermana y mi hermano,la una muy activa el otro varón, casi desapercibida entre
los dos.
Un día mi tío le dijo a mi
mamá que yo debía tener algún problema y le preguntó si tenía amigos, porque no
hablaba mucho. Ahora sé que eso se llama introversión. En ese momento me sentí
una extraterrestre.
A veces me siento un
poco extraterrestre aún. Odio comprarme cosas en el centro comercial, particularmente joyas, carteras
y demás…Me gusta oler las flores y pasearme bajo el sol.
Yo crecí como las enredaderas, sin cordones muy
fuertes. Tuve que agarrarme a mis creencias y a mi manera de ser, para
construirme un andamio en el cual trepar. Es difícil construir un andamio y a la vez crecer. Pero a algunos nos toca. Simplemente, no tenemos cordones de los cuales auparnos con facilidad.
Así, si fuera una planta, soy una enredadera luchando cada día por el rayo de sol que la hace vivir. A veces amanece nublado, y es difícil captar la luz solar. Es difícil hacer fotosíntesis si no se está convencido en la esencia de que se posee la capacidad de hacerlo.
Las personas que poseen
fuertes cordones que las agarran desde el inicio están aventajadas. Siempre creerán
en ellas y vivirán con el convencimiento que pase lo que pase todo va a ir bien
para ellas.
Yo… soy esa mega enredadera que se aúpa sóla cada día. Busca el rayo de sol jornalero que le permite hacer fotosíntesis… mientras exista. Se nutre de ilusiones mientras puede. Se aferra al andamio cuando ya no da más.
Y entonces... simplemente se repliega y se seca, esperando el rayo de sol que rescate algún retoño y la haga surgir de nuevo... y si no lo encuentra, solo espera secarse para siempre...
Y entonces... simplemente se repliega y se seca, esperando el rayo de sol que rescate algún retoño y la haga surgir de nuevo... y si no lo encuentra, solo espera secarse para siempre...
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