miércoles, 3 de septiembre de 2014

Life after love


"Nadie se muere de amor". Es lo que suelen decir las abuelitas desde la sabiduría de sus años cuando ven a la gente joven destrozada tras una decepción sentimental.

El mismo cuestionamiento - o casi - lo plantea Cher en una canción media vieja en la que el estribillo dice :
Do you believe in life after love
I can feel something inside me say
I really don't think you're strong enough »

Ayer estuve conversando con mi sobrina sobre este tema, en un café improvisado después de una compra compulsiva de libros. No sé bien cómo llegamos al tema, pero me contó su decepción amorosa y acabé reflexionando en voz alta sobre eso.

Es verdad, “nadie se muere de amor”. Pero el que vive la decepción siente que no hay vida después del amor. ¡Es tan difícil seguir viviendo con la falta de amor!: seguir despertándose, mantener las rutinas, estudiar, interactuar con lo demás, comer, dormir y volver a vivir día tras día. Así no lo querramos, todas las pequeñas cosas de la vida siguen adelante y casi no hay fuerzas para realizarlas sin amor. Porque el amor fortalece, y sin él internamente hay la pequeña voz que nos dice que no lo vamos a lograr, la misma que le susurró a Cher el estribillo : «realmente no creo que seas lo suficientemente fuerte ».

Lo sorpresivo de todo es que, a fuerza de levantarse sin ánimo, de verlo todo negro, de creer que estar muerto es mejor que ese estado de no-amor… poco a poco el impulso de vida toma la delantera , y vamos viendo que en realidad la vida es bella pese a que ya no hay esa persona amada : los amaneceres son espléndidos, la sonrisa de un niño nos hace sentir bien, hacer bici en el parque bajo el sol es maravilloso, un nuevo libro es una aventura, un café con una tía y un pedazo de pastel pueden ser momentos muy placenteros (eso espero).

Una de las lecciones  que intenté  transmitirle a mi sobrina es que, a través de estas pequeñas cosas, la vida nos está diciendo : « sigue adelante, no te rindas tan fácilmente, esto vale la pena ».

Claro, a nadie le gusta sufrir. Nadie piensa que una buena ruptura es mejor que una mala relación (sólo los psicólogos podemos pensar tan retorcidamente). Eso hace que muchas veces aceptemos relaciones nocivas, como las que describí en « Amores negros ». Las personas creen que hablé únicamente de lo que se recibe en la relación, pero no es así. En realidad, un « amor negro » es también aquel que potencia tu sombra, que te vuelve sospechoso, celoso, poco creativo, negativo. El amor bueno siempre te hace crecer. Te hace sentir lleno, triunfante, bello, vencedor. Por ende -le dije a mi sobrina- una segunda lección a sacar de las decepciones amorosas es que "Si no fue bueno, no era para tí" ,  y debes aspirar a conseguir ese tipo de relación positiva así te tome la vida entera el encontrarla.


Cuando uno está en plena decepción, en general no quiere oír eso de « ya pasará ». La persona se encuentra sumida en un estado de postración en el cual mejor sería que le oferten un valium y 10 cajas de kleenex. Consciente de ello, también me puse en los zapatos de mi sobrina y como obviamente mi hermana me mataría si le diera una sustancia psicotrópica (y ni  siquiera sé como conseguirla), intenté un sustituto empático :  le dije a mi sobrina que tiene el derecho a guardar  su corazón bajo cuatro llaves el tiempo que considere necesario hasta que se reponga, pero que no lo deje ahí para siempre.


¿Por qué ? Porque la tercera lección que deja una decepción amorosa es: « te enamoraste y te dolió un montón, pero está bien que lo hayas hecho, así haya salido mal».

Esta es la lección más importante : la capacidad de amar está en tí, no en la persona que amaste. Esta sólo tuvo la ventaja de toparse contigo en la vida y recibir ese amor para el cual no estaba preparada. Pero no posee tu amor. Tu amor está en tí, ahora herido y alicaído, pero puedes curarlo y si encuentras otra persona podrás volver a amar, no igual, pero de otra manera, tal vez mejor. Podrás equivocarte de objeto amado, pero quien realmente se equivoca es aquel que piensa que se lo merece y no sabe que son pocos los que poseen la potencialidad de amar. Y algún día encontrarás alguien que lo entienda y te retribuya con un amor igual.

Entonces, en resumen, lo que le dije a mi sobrina,  y que creo que las abuelitas tratan de decir (pero en su sabiduría – o su cansancio- abrevian) es : "nadie se muere de amor, sí hay vida después del amor y siempre será mejor porque eres lo suficientemente fuerte para entenderlo y seguir intentándolo".


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