"Nadie se
muere de amor". Es lo que suelen decir las abuelitas desde la sabiduría
de sus años cuando ven a la gente joven destrozada tras una decepción
sentimental.
El mismo cuestionamiento
- o casi - lo plantea Cher en una canción media vieja en la que el estribillo
dice :
“Do you believe in life after
love
I can feel something
inside me say
I really don't think you're strong enough »
I really don't think you're strong enough »
Ayer estuve
conversando con mi sobrina sobre este tema, en un café improvisado después de
una compra compulsiva de libros. No sé bien cómo llegamos al tema, pero me
contó su decepción amorosa y acabé reflexionando en voz alta sobre eso.
Es
verdad, “nadie se muere de amor”. Pero el que vive la decepción siente que no
hay vida después del amor. ¡Es tan difícil seguir viviendo con la falta de amor!: seguir
despertándose, mantener las rutinas, estudiar, interactuar con lo demás, comer,
dormir y volver a vivir día tras día. Así no lo querramos, todas las pequeñas
cosas de la vida siguen adelante y casi no hay fuerzas para realizarlas sin
amor. Porque el amor fortalece, y sin él internamente hay la pequeña voz que
nos dice que no lo vamos a lograr, la misma que le susurró a Cher el
estribillo : «realmente no creo que seas lo suficientemente fuerte ».
Lo sorpresivo de todo es
que, a fuerza de levantarse sin ánimo, de verlo todo negro, de creer que estar
muerto es mejor que ese estado de no-amor… poco a poco el impulso de vida toma
la delantera , y vamos viendo que en realidad la vida es bella pese a que ya no
hay esa persona amada : los amaneceres son espléndidos, la sonrisa de un
niño nos hace sentir bien, hacer bici en el parque bajo el sol es maravilloso, un nuevo libro es una aventura, un café con una tía y un pedazo de pastel pueden ser momentos muy placenteros
(eso espero).
Una de las lecciones que intenté transmitirle a
mi sobrina es que, a través de estas pequeñas cosas, la vida nos está
diciendo : « sigue adelante, no te rindas tan fácilmente, esto vale
la pena ».
Claro, a nadie le gusta
sufrir. Nadie piensa que una buena ruptura es mejor que una mala relación
(sólo los psicólogos podemos pensar tan retorcidamente). Eso hace que muchas
veces aceptemos relaciones nocivas, como las que describí en « Amores
negros ». Las personas creen que hablé únicamente de lo que se recibe en
la relación, pero no es así. En realidad, un « amor negro » es
también aquel que potencia tu sombra, que te vuelve sospechoso, celoso, poco creativo,
negativo. El amor bueno siempre te hace crecer. Te hace sentir lleno, triunfante,
bello, vencedor. Por ende -le dije a mi sobrina- una segunda lección a sacar de
las decepciones amorosas es que "Si no fue bueno, no era para tí" , y debes aspirar a conseguir ese tipo de
relación positiva así te tome la vida entera el encontrarla.
Cuando uno está en plena
decepción, en general no quiere oír eso de « ya pasará ». La persona
se encuentra sumida en un estado de postración en el cual mejor sería que le
oferten un valium y 10 cajas de kleenex. Consciente de ello, también me puse en
los zapatos de mi sobrina y como obviamente mi hermana me mataría si le diera una
sustancia psicotrópica (y ni siquiera
sé como conseguirla), intenté un sustituto empático : le dije a mi sobrina que tiene el
derecho a guardar su corazón bajo
cuatro llaves el tiempo que considere necesario hasta que se reponga, pero que
no lo deje ahí para siempre.
¿Por qué ? Porque la
tercera lección que deja una decepción amorosa es: « te enamoraste y te
dolió un montón, pero está bien que lo hayas hecho, así haya salido mal».
Esta es la lección más
importante : la capacidad de amar está en tí, no en la persona que amaste.
Esta sólo tuvo la ventaja de toparse contigo en la vida y recibir ese amor para
el cual no estaba preparada. Pero no posee tu amor. Tu amor está en tí, ahora
herido y alicaído, pero puedes curarlo y si encuentras otra persona podrás
volver a amar, no igual, pero de otra manera, tal vez mejor. Podrás
equivocarte de objeto amado, pero quien realmente se equivoca es aquel que
piensa que se lo merece y no sabe que son pocos los que poseen la potencialidad
de amar. Y algún día encontrarás alguien que lo entienda y te retribuya con un amor igual.
Entonces, en resumen, lo que le dije a mi sobrina, y
que creo que las abuelitas tratan de decir (pero en su sabiduría – o su
cansancio- abrevian) es : "nadie se muere de amor, sí hay vida después del amor
y siempre será mejor porque eres lo suficientemente fuerte para entenderlo y
seguir intentándolo".
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