Parece que soy muy rígida. Que tiendo a ver las cosas en
blanco y negro. Dicen que eso no es bueno, que debería ser más flexible y
aprender a manejarme en todas las versiones intermedias, que son las zonas
grises.
Zona gris en lo moral. Que las cosas no son « o buenas
o malas », que dependen del punto de vista. Que si alguien hace algo
« malo » no es tan malo si eso no me afecta directamente a mí. Que si
la persona implicada no hace nada, tampoco es malo porque está aceptando lo que
sucede y eso es SU problema. Es bueno lo que me beneficia directamente a mí y malo
lo que no. ¿Bien o Mal absolutos?
Nunca, de ninguna manera… solo una tonalidad de gris según el cristal desde el
que miramos o el rol que jugamos. Y además podemos cambiar de lado cuando se nos
antoje : ventajas de la zona gris.
Zona gris en la ley. ¿No oímos constantemente a los abogados
decir que hay « libre interpretación en lo legal» ? Para cada abogado
defensor su cliente tiene la ley de su lado. Se defiende hasta lo indefendible.
La mediación en derecho aprendió a navegar en la zona de gris, lo cual se
justifica en muchos casos pero ¿en todo ? ¿Podemos hacer mediación inclusive
en casos de abuso sexual y de incesto ? Aparentemente la ley es tan gris
que permite mediar hasta con la salud mental de un niño violado. ¡No hay que
ser radicales ! Hay que aprender a ver el matiz.
Zona gris en las relaciones sociales. La persona no nos cae bien, pero debemos saludarle
porque nunca sabemos en qué momento la vamos a necesitar. Nos sentamos en la misma
mesa y compartimos con ella, aunque
lo único que haremos después es hablar mal en la primera ocasión. ¿Hipocresía ?
¡No no no, no se debe usar esa
palabra ! Esa es para los ven el mundo de manera dual. Aquí, simplemente,
estamos en otro tono de gris.
Zona gris en las relaciones de pareja. Ya no hay parejas monogámicas y
monoafectivas. Ahora hay cien mil matices de gris en esto : relaciones
abiertas, amigos con derechos, amigovios, sexfriends, vaciles, revuelques, relaciones
puertas afuera, « culitos que se me ofrecen », la
« regalada », el « alterno », tenemos que swinguear de vez
en cuando y hasta estar de tres por si acaso nos guste. Con tanto matiz… hay
que ser bruto para querer una relación única con la misma persona. ¡Qué pereza y qué poco diverso ! ¿Por
qué conformarse con un solo tono ?
Zona gris en las relaciones sexuales. Resulta que todo es
aceptable a este nivel también, si no, no tenemos la mente abierta y somos, por lo bajo, unos
aburridos. « Todo » incluye : el sado masoquismo, el sexo por
todos los agujeros del cuerpo, la experimentación desenfrenada, todo tipo de
perversiones, la pornografía, sacarse fotos, filmarse… Ser « puta »
en voz alta está condenado, pero hay que saber hacerlo todo en la intimidad y
además, disfrutarlo. ¡Cuidado con no ser así en el tema sexual ! : es
salirse de la zona de gris.
Para mí, no sé muy bién el por qué, la zona de gris no es
una opción válida. Es la zona del no tomar decisiones, del no afrontar las
consecuencias, del no comprometerse, del no ser yo. Es la zona en donde todo
puede suceder, y al mismo tiempo no pasa nada, porque visto desde otro ángulo
de gris TODO es aceptable. Es la zona en la que el pedófilo abusa de la niña
pero le entendemos y le liberamos porque tuvo una infancia infeliz, y además a
los dieciseís la víctima no era tan niña. Es la zona en la que brindamos a la
salud de alguien y en el fondo deseamos que se muera, pero no es grave porque
no lo decimos frontalmente. Es la zona en la que pecamos, pero todo se resuelve
con algún ritual religioso programado periódicamente. Es la zona en la que
justificamos el acoso de un hombre casado diciendo « pobrecito, tal vez se enamoró». La zona en la que me acuesto con
alguien y al día siguiente me levanto con un mal sentimiento pero no importa, se
me borra en seguida porque estoy «experimentando ». En la que el
novio chantajea a la novia con publicar las fotos que ella, complaciente, se
dejó sacar en la intimidad y en la que condenamos a la « tonta» no por
haber dejado que esto pase sino porque fué tan estúpida que ahora todo el mundo
lo sabe. La zona en la que me quedo con el marido que no amo porque « la cosa no va tan mal », la
zona en la que acepto que me digan algo hiriente y no cortar la conversación
« porque eso no se hace o no quiero herir ». La zona en la que acepto
lo-que-sea por-cualquier-razón. La zona en la que dejo de ser un individuo con
mis ideas, mis aspiraciones, mis deseos, mi locura blanco y negro, porque el
mundo me vende por todo lado « la
Zona Gris ».
Y ahora que están de moda las « 50 sombras de Grey », aprovecho para decir que yo
hubiera traducido el título como « Cincuenta matices de gris ».
Y ni me leeré el libro ni veré la
película : es que soy media daltónica, solo veo lo blanco y lo negro. Capaz que no veo nada y gasto
en vano mi dinero, porque no percibo los tonos de gris, ni en las imágenes, peor entre entre
líneas.
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