martes, 27 de enero de 2015

Nadie quiere ser Mafalda (o Por qué los hombres las prefieren Barbies)


Este certamen del Miss Universo es ciertamente una apología a los valores que atormentan a la sociedad actual. Es que para juzgar del éxito de alguien, a la sociedad no le importa que seas inteligente, ni  que tengas valores, ni que tu alma "reverbere de luz" . Hay dos maneras cómo se mide el éxito en la sociedad actual, cada una asociada a su género: posesión y belleza.

En el sexo masculino, el éxito viene asociado a la posesión: tener un buen trabajo, tener un auto de marca, tener un departamento/casa en un buen barrio, tener dinero para mantener a tu familia,  pagarte los mejores trajes, viajes y restaurantes, tener status… Luego, el concepto se amplía al poseer personas: tener una empresa con x número de empleados, tener una novia (o dos o más), una esposa, tener hijos… A mayor posesión, mejor percibido por la sociedad. Hombre de una cierta edad que no TENGA estas cosas, no es nadie. ¿Ejemplos de hombres exitosos?  Se me ocurre ahora que George Clooney y su nueva adquisición – perdón – esposa, encaja perfectamente en el perfil.

En el sexo femenino… el éxito se mide en belleza. ¿Y qué es ser bella en nuestra sociedad? Ser bella es ser JOVEN y GUAPA (según el canon Barbie: cuerpo perfecto, delgada, sonrisa Colgate, cabello sin frizz ni canas ni nada que lo haga lucir “fuera de lugar”, piel lisa, abdomen plano, senos rebosantes). Un canon de belleza que las mujeres nos pasamos tratando de llenar durante toda la vida, para algunas privilegiadas alcanzable durante la juventud, para la mayoría sólo un estereotipo con el que nos compararemos todos los días de nuestras vidas…Que levante la mano la mujer que no ha PENSADO por lo menos en la cirugía: el lifting, las pompis, levantarse los senos-estilo-etiopianos-que-nos-dejó-la lactancia, quitarse las manchas en la piel, engrosar los labios finos, diseñarse la sonrisa perfecta...


Pero si eres hombre y tienes plata y a eso le añades una Barbie a tu lado…te ganarás la admiración de los de tu género para siempre (piensen en Brad Pitt, sus seis hijos, no sé cuantas mansiones e islas, y por supuesto… Angelina Jolie). Además, mientras más joven y bonita sea la Barbie, mejor. No se cuestiona la diferencia de edad a menos que esta sea espantosamente grande, como Hugh Hefner, el magnate de playboy con sus conejas. Todo lo que no sea tan notorio será siempre percibido como éxito.

Por lo contrario, mujeres exitosas según los mismos parámetros (independencia financiera, solvencia social) que salen con hombres más jóvenes serán juzgadas de diferente manera,  como haciendo algo feo, contra-natura: ese hombre que anda con ella deben ser un “gígolo” que se aprovecha de esa vieja “patética”, “mírala cómo se va a enamorar de ese jovencito que solo se gasta su plata”, “no creerá genuinamente que se enamoró de ella, si a mí ya me daría hasta asco besarla, ha de oler a vieja”; en el mejor de los casos, se han inventado una palabra (cougar), que pretende mejorar esta percepción pero que sigue dejando en la duda de que si es “mismo-mismo” algo halagador o un insulto más. Es que ningún hombre va a estar con una mujer mayor porque la ama. Porque las mujeres mayores son feas físicamente: acumulan grasa, se les cuelgan las carnes, tienen arrugas, la piel se les mancha… Y eso que les obvio los detalles de lo que se oye decir a la gente joven sobre lo que es, no el envejecer, sino simplemente el entrar a la madurez.

¿Inventario de todo esto? A veces parece mejor haber nacido hombre que mujer. Es que esos cánones sociales masculinos (dinero-posesión) pueden ser alcanzados más fácilmente que los físicos… Porque el reverso de la medalla para mi género es:  suicidio (las más altas tasas están en chicas de 15 a 19 años en nuestro país), problemas alimenticios, jóvenes reinas de belleza sometiéndose a micro-lipo-succiones (WTF es una MICRO-LIPO-SUCCIÓN?), mujeres que se inyectan tanto botox que ya no parecen seres humanos sino aliens de un planeta medio felino, depresión, baja autoestima….

¿Por qué Mafalda no puede ser una buena figura de identificación? A mí me cae requete bién… pero claro, hay que verla: tiene kilos demás, frizz en los churos negros y encima ¡piensa! ¡Tenaz! Y eso que es niña… imagínense si creciera… ¿qué hombre regresaría a ver en la calle a una mujer así, que encima de eso, le cuestiona? De golpe, ninguna quiere crecer y ser como ella…

Y uno tiene que leer noticias como que el presidente de Venezuela se enoja con la Miss Venezolana porque ha ganado kilos desde el inicio del evento… (Yahoo News dice : "no solo ha sido criticada por el propio presidente de Miss Venezuela, Osmel Sousa, quien estaba molesto porque la reina subió mucho de peso" en https://es-us.celebridades.yahoo.com/blogs/lo-que-te-perdiste/critican-look-corriente-de-miss-venezuela-en-miss-universo-151025863.html ) Enojado porque Barbie decidió dejar de matarse de hambre  un rato ahora que por fin puede portarse como un ser humano con necesidades básicas como....¡comer!


¿Ustedes preguntarán: ¿a quién puede importarle la opinión de un gobernante machista o de los miles de periodistas faranduleros? 

Todos dirán que a nadie…


Y sin embargo… las mujeres normales miramos la noticia y nos comparamos con las dos versiones (antes y después) de la Miss y nos decimos que seguimos pareciendo ballenas al lado de la versión “gorda” que están criticando, y nos torturamos pensando que si con la-última-dieta-que-me-contaron me veré así algún día.

Y los hombres permanecen pegados a la pantalla deseando que su novia/amante/ esposa (la real o la que vendrá), tenga el cuerpo de esa Barbie. 

Consuélense chicos… solo tienen que ganar un montón de dinero para comprarse una de esas Barbies vivientes ... No se enojen pensando que exagero... ¿No tiene una colección de ellas el exitoso Donald Trump con su concurso de Miss Universo cada año?


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