sábado, 16 de noviembre de 2013

Nadie nos enseña

Somos una soledad. Infinita.

Y existimos para los demás en la medida que representamos algo para ellos. Una vez que dejamos de ser aquello que proyectan en nosotros, dejamos de existir. Nadie quiere  lo que somos en realidad
Y a nadie le interesamos enteramente.

Unos ven en nosotros el apoyo, otros la necesidad, otros más acompañarán su soledad con nosotros.

Nadie nos enseña a cuidarnos a nosotros mismos; nadie nos dice: solo a ti le importarás tú.

Y nos metemos en la vorágine relacional esperando encontrar un paliativo a esa realidad que tratamos de no ver: estamos solos.

En la noche fría y oscura nadie calmara nuestros miedos. En los largos días agotadores nadie respetará nuestro cansancio.

Mejor aprendemos eso de una. Y ya!

No hay comentarios:

Publicar un comentario