Acumulamos
cosas buenas, como las horas de ejercicio que hacemos a la semana, los momentos
que pasamos con las personas amadas, las páginas de los libros que leemos. Acumulamos
cosas malas, como los años que pasamos tomando alcohol o fumando, las peleas y los malos
ratos, o los días de estar tristes por algo que no podemos cambiar.
Acumulamos
el haber abandonado malas conductas o acumulamos adquirir nuevas, acumulamos
felicidad y acumulamos amarguras.
A veces
celebramos la acumulación, como en los cumpleaños y a veces la lloramos, como en
los aniversarios de los que nos han dejado…
La vida
es solo la adición de una serie de días, de momentos que vamos viviendo, de
hábitos que vamos adquiriendo… Todo está en decidir qué vamos a acumular.
Lindo sería si en vez de acumular, agregáramos. Acumular tiene una connotación mineral, inerte. Cuando agregas, en cambio, integras lo agregado y lo haces funcional, orgánico. No acumulemos amores ni vivencias para dejarlos en el baúl, mejor integrarlos, hacerlos parte de nuestro ser, al agregar le damos sentido y funcionalidad. Cariños desde el sur querida Maga.
ResponderEliminarTienes mucha razón :-) Integrar es mejor ! Cariños para tí también!
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