miércoles, 22 de febrero de 2023

De Tinder, la Inteligencia Artificial y otras fábulas modernas

 Laura, 48 años, soltera desde una ruptura muy fea hace casi tres años, decide que el duelo de esa última relación ha durado demasiado y es hora de salir de la zona de confort. Como encontrar personas en la vida real es bastante complicado, resuelve ingresar en Tinder e intentar interactuar con máximo 9 personas, porque, según lo leyó en un artículo de El País, es lo que aconseja una de las antropólogas que creó la App. La antropóloga además aconseja tratar de llevar la interacción lo más pronto a la vida real, y no ser demasiado quisquillosa al escoger con quien hablar (1) . Sobrellevando su “quisquillosidad” natural, Laura se instala Tinder y comienza a dar likes.

Interacción 1: Marco, 48 años, mecánico.- Laura da clic en un perfil de un hombre en cuya foto se lo ve asando una carne y parece divertirse. Por hacer conversación, le pregunta sobre las recientes elecciones: ¿por quién votó? Él le manda la lista entera de sus elegidos para alcalde, concejales, consejeros, participación ciudadana. Y un comentario de cómo en LATAM la gente no entiende por quién votar. Mucha política para Laura, quien por su parte anuló todas la papeletas. No le contesta por unas horas. Cuando abre la app, ve una serie de mensajes con puntos de interrogación, y un gif de Mr. Bean mirando al reloj en actitud impaciente. Laura decide dejar la interacción.



Interacción 2: Oscar, 53, dentista.- Laura encuentra un perfil en donde la foto de portada es la de un dentista trabajando en las muelas de una persona. Le da like y hace match. Inicia la conversación comentando que le parece divertido que él haya puesto esa foto cuando en general la gente tiene pavor a los dentistas. Él contesta con un “jajajaja”, a lo que ella insiste en la broma preguntándole si la idea era espantar a las posibles personas interesadas o atraerlas. Recibe una respuesta cortante. Cero sentido del humor. Laura deja la interacción.

Interacción 3: Eduardo, 50, publicista.- Laura inicia la conversación con Eduardo una noche. Hablan sobre los hijos de cada uno, ambos son divorciados. Él le cuenta que en su divorcio la pasó muy mal, hizo mucho daño a su ex esposa pero que era necesario. Desde entonces, pasó por una época en la que se volvió “como el tío Charlie de Two and a Half Man, pero en pobre”. Ahora se describe como un hombre egoísta y gris. Las alarmas mentales de Laura se ponen en funcionamiento, y sale huyendo de la interacción. Esta vez despidiéndose, porque conversó largamente con la persona y odia el Ghosting desde que ella misma fue víctima de eso hace unos meses (pero esa es otra historia). Pide asesoría a la Inteligencia Artificial sobre cómo hacerlo, porque no encuentra las palabras precisas. La IA le dice que exprese sinceramente que desea dejar la interacción por razones personales y que le desee lo mejor. Así lo hace. El match desaparece instantáneamente.

Interacción 4: Paúl, 51, terapeuta.- Paúl es uruguayo y trabaja en proyectos sociales con niños con problemas. Psicólogo de formación, lo que augura mucha afinidad con Laura. Conversan algunos días sobre diferentes temas de psicología. Intercambian ideas sobre lo que tienen en común, y Laura termina recomendándole unas lecturas sobre lo que a ella le apasiona. Aunque es muy agradable, Laura siente que la conversación deriva en cosas demasiado académicas. Se despiden sin drama los dos.

Interacción 5: Juan Ignacio, 49, administrativo.- Juan Ignacio en su perfil ha puesto fotos de diferentes actividades que le gusta hacer. Parece que le agrada estar en la naturaleza, algo que atrae mucho a Laura. Comienzan a hablar, en una conversación que se da durante varios días con algunas interrupciones. Es muy agradable y trabaja en una organización parecida a la de Laura. Finalmente, él le pregunta si quiere tomar un café. Laura ha aprendido que antes de pasar “a la vida real” se debe hacer un chequeo de rigor, mirando las otras redes sociales y Googleando a las personas. Le pide su nombre completo. Con este, Laura lo encuentra en Facebook e Instagram, en donde no hay nada raro. Sin embargo, también halla una cuenta de Pinterest con diferentes álbumes, entre ellos uno de memes. Como a Laura le encantan los memes, lo abre, y se topa con una colección de imágenes sexistas, altamente sexualizadas y denigrantes hacia la mujer. Laura no es puritana, es psicóloga, y ya no son alarmas mentales las que suenan en su mente, es casi una explosión nuclear. Se despide inmediatamente de él y corta el match.

A estas alturas, Laura se está sintiendo cansada de las interacciones. Aunque sus amigas dicen que lo siga intentando, siente que es demasiado cansado entablar conversaciones con desconocidos. Sin embargo, aún no ha aplicado el consejo de la antropóloga de llevarlo a la vida real, entonces sigue adelante.

Interacción 6: Francisco, 42, marketing.- Por algún error en la parametrización en la app, Laura ha solicitado que si se acaban los perfiles en el rango de edad la app sugiera personas más jóvenes. Sin mirar la edad, ha dado like a Francisco, un joven que estudió fuera del país, que habla varios idiomas y ha viajado a diversos lugares. Francisco es muy educado, pero Laura siente que por la diferencia de edad eso no va a prosperar. Ella ya tuvo una relación con un hombre más joven y terminó en desastre. Decide interrumpir la interacción como le sugirió la IA. Francisco, muy amable, lamenta no poder seguir hablando con ella y le deja su número de Whastapp por si cambia de parecer y quiere tomar un café con él.

Interacción 7: Roberto, 50, director de orquesta.- Roberto en su perfil no dice gran cosa, salvo que está estudiando un posgrado y que le gusta la música, y efectivamente, se lo ve en algunas fotos tocando la guitarra. Laura ama la música y cantar, por eso le ha dado like. Inicia la interacción preguntado por su posgrado, que resulta ser en composición y dirección musical. Conversando un poco más, Roberto le cuenta que no es de aquí, que se encuentra en el país por una semana porque viene a dirigir a la Sinfónica Nacional en un concierto. La interacción es interesante, pero Laura tiene una política de tres citas con la persona antes de que suceda nada en el plano físico, por lo que se despiden amigablemente y quedan, talvez, para una próxima.

Interacción 8: Bernardo, 50, profesor.- En la app Bernardo no tiene gran cosa, salvo dos fotos de perfil en donde sonríe mucho y toma café. Comienzan a escribirse y Bernardo le dice que trabaja en una institución al lado de la suya; de hecho, tienen trabajos muy similares y hasta amigos en común. Laura hace el chequeo de rigor antes de dar su número de Whatsapp, y no lo encuentra en ninguna red tradicional, salvo en las que son laborales y que tienen en común. Chatean un poco por Whatsapp, y una tarde, sorpresivamente, él dice estar viéndola desde el interior de un café. Laura está con dos amigos afuera y decide entrar a hablar con él. No lo encuentra. Cuando está a punto de irse, se levanta un señor y la interpela. Dice ser Bernardo, pero no lo reconoce. Se sienta. Ha comenzado a llover y Laura lleva zapatos de gamuza. No quiere mojarse los pies y decide quedarse hasta que pare de llover. Interactúa con él como por dos horas, en las que mentalmente compara al Bernardo de las fotos con este que se encuentra enfrente. No logra cuadrar las dos imágenes… La conversación tampoco es del todo estándar para una primera cita: sin saber cómo, llega a enterarse de las maniobras poco éticas de seducción que practicaba en la adolescencia, de sus movimientos excretorios y otras cosas que suenan raras. Sobre las fotos no da explicación, dice que son “de unos viajes” y desvía la conversación. Laura le pide al universo que alguien la llame urgentemente por teléfono, que se active la alarma de incendios o que erupcione el Cotopaxi, para tener una excusa para salir corriendo sin que le importe mojarse los pies. Por fin deja de llover y puede irse. Unos días después, se despide diciéndole que esta interacción la ha puesto incómoda.

Incómoda es una palabra suave. Laura está francamente agotada. Y aún falta una interacción, que, de hecho, ya ha comenzado a tener hace un par de semanas con Carlos.

Interacción 9: Carlos, 50, promotor inmobiliario.- Con Carlos ha estado hablando con algunas intermitencias desde que inició este periplo, sobre varios temas: las elecciones, sus trabajos, sus proyectos. Auque es muy educado, Laura está ya muy cansada para tratar de buscar las afinidades para conversar, por lo que está a dos dedos de enviar a Carlos la frase de la IA para finalizar la interacción, Sus amigas sin embargo le dicen que, pase lo que pase, no puede ser peor que la última que tuvo. Hay mucha razón en ello, por lo que decide intercambiar números de Whastapp. Hablan por teléfono. Se ven en un café. Pasan un par de horas muy divertidas conversado, puntuadas de los timbrazos de las miembras del "Consejo de Guerra" que llaman a chequear si necesita el rescate emergente (ya aprendió la lección de la otra vez y ha prevenido a sus amigas de esta cita). Sin embargo, esta vez todo va bien. Lo va a dejar a su casa porque no vino en auto. Antes de despedirse, le acepta una segunda salida.

Llega a casa. Escéptica por experiencia más que por naturaleza, no está esperando nada en especial de esto que parece iniciar tan bien. Ha pasado gran parte de su vida con el cerebro tostado por las fábulas contemporáneas de Hollywood, pero desde hace rato ya no cree en el amor: sus últimas relaciones le han dejado como evidencia que tiene tendencia a atraer narcisistas manipuladores. Ahora, por lo tanto, vive con las alarmas encendidas, no se engancha con facilidad y analiza todo como si estuviera viendo la vida de otra persona en televisión. Hoy, sin embargo, se siente contenta porque la cita ha salido muy bien,  ha concretado las 9 interacciones y está orgullosa de ella misma por haber salido de la zona de confort. Antes de acostarse, desinstala el Tinder, jurándose no volver a hacerlo jamás. Por ahora, decide no preocuparse por lo que está pasando en la vida real.

Se pregunta sin embargo qué opinaría la Inteligencia Artificial de todo esto... ¿Hubiera sido capaz de preveer todo lo que pasó? Abre el ChatGPT e introduce lo siguiente: "Escribe un guión sobre una mujer de 48 que sale de una relación, se mete en Tinder y tiene 9 interacciones con usuarios". Inmeditamente en la pantalla de su móvil aparece: 

" Laura, 48 años, soltera desde una ruptura muy fea hace casi tres años, decide que el duelo de esa última relación ha durado demasiado y es hora de salir de la zona de confort. Como encontrar personas en la vida real es bastante complicado, resuelve ingresar en Tinder..."


(1) https://elpais.com/tecnologia/2023-02-03/no-seas-quisquilloso-y-olvida-la-quimica-guia-para-triunfar-en-tinder-segun-la-asesora-cientifica-de-la-aplicacion.html?fbclid=IwAR03TdlGQ8PyDhhcfyMkcUPCV9F42vSIGlF2xMR09eJf62iyXu8p3tMu7cE

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