Es bueno de vez en cuando “echarse una canita al aire”. Esto hace referencia
a la posibilidad de salir con una mujer en términos informales mientras se está
casado… ¿Infidelidad? No, no, no… Para nada, hermanos, infidelidad es cuando un
hombre mantiene una relación con
otra mujer. La “canita al aire” es simple coqueteo, a veces besitos y si uno
está de suerte, sexo. Pero no es infidelidad, porque no se vuelve a ver a la
susodicha y no se involucran sentimientos. Hay que entender: las mujeres a veces se lanzan a los
hombres… No se puede decirles no, luego ellas mismas se encargan de andar
hablando mal , diciendo que como el varón no hizo nada ha de ser que es marica
o en el mejor de los casos, mandarina.
Es que
los hombres están para eso, para demostrar que son hombres en todas las etapas
de su vida. Antes de casarse, deben tener mucha experiencia : “Vacila mucho,
hijo mío, pero no te enganches, ven te acompaño a la farmacia para enseñarte a
comprar preservativos, ya te muestro después cómo se usa”. Estando casados, la
“canita al aire”, el lapdance en el 5-15 o una salida al cabaret son siempre
opciones. De divorciados, levantarte a una chica, acostarte con ella y no
volver a llamarla es lo mejor de la vida. ¡Nada como haber recuperado la libertad!
¡Cuidado
mijitas con andar coqueteando con cualquiera!. Estás casada, chica, no puedes
salir ni a tomar un café con el compañero de trabajo, ¡qué va a decir la gente!
Además, si ya saliste, a ese señor se le cruzaron los cables y al rato ya te
está proponiendo ir a almorzar la próxima a un lugar más discreto. Nunca te
permitas ni mencionar lo guapo que está un actor, que tu marido ya se pone
malgeniado y el viernes te lo hace pagar saliendo con sus amigotes y regresando
a horas imposibles sin dar explicación. Si piensas, fantaseas o miras a otro
varón es pecado, recuérdalo: por palabra, obra u omisión, si estás casada todo
es infidelidad. Es que las mujeres estamos para perdonar, hacernos las ciegas,
sostener el matrimonio: ¿no dicen que somos el “pilar del hogar”?
Habiendo
nacido mujer hay que ser sensata y no sexuada. Antes de casarnos, lo único que
nos dicen sobre el sexo es “Cuidadíto con quedarte embarazada, ya verás quién
se hace cargo del guagua”. No nos llevan a farmacias a enseñarnos donde quedan
los preservativos, ni nos aconsejan cargar uno en la billetera “por si se nos
presenta la ocasión”. Nadie nos da una charla con banano en mano para
enseñarnos a poner el condón en caso de que nuestro vacile se haga el pendejo y
nos diga que no puede porque está muy nervioso o “mejor hagámoslo al natural”. ¿Espectáculos de
streap-tease masculino? Solo las locas desesperadas van a eso. ¿Adquirir
experiencia antes del matrimonio? Solo las zorras que no van a encontrar nunca
marido andan de hombre en hombre. Ni se hable de “canitas al aire” durante el
matrimonio. Y de divorciadas, ¡qué libertad ni qué libertad!. Tienes que
mantener una conducta aún más intachable porque el que menos te vé con cara de
“disponible como juguete sexual” así que mejor agacha los ojos, no sonrías a
nadie y ponte un manto de santa, nada de andar de novio en novio o de vacile en
vacile, que vas a ser un pésimo ejemplo para tus hijos.
¡Ay la
doble moral!
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